La mítica banda inglesa tocará en Barcelona el 22 de julio.

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Surgieron en el epicentro de la explosión del punk -nacieron en Londres, en 1976- pero quedarse ahí sería injusto hacia ellos. WIRE son mucho más y siempre se mantuvieron distantes de ese crujido, y alejados de las etiquetas. Así que cuando la gran mayoría de grupos punk se convirtieron en una caricatura, ellos mantuvieron una identidad inquieta, basándose en la experimentación y en la metamorfosis continua.

Entre 1977 y 1979, cuando publicaron sus tres primeros álbumes, no dejaron de reinventarse: primero, rock anfetamínico, con el punk llevado a sus extremos, aunque con ironía y abstracción (inolvidable su disco de debut Pink Flag, que posteriormente fue ampliamente aclamado y considerado como todo un clásico); luego dejaron atrás ese minimalismo y se pusieron más atmosféricos; con el tercero llegó la fase melódica (de todos estos discos, hay un par de 10 en pitchfork)

Han seguido sacando discos hasta llegar a la quincena, pero solo cuando las ideas que aparecían les parecían correctas. Ni uno de relleno. Esa actitud les ha dado una longevidad a prueba de bombas y una relevancia incombustible. En 2013 publicaron el último, Change Becomes Us (el título ya lo dice todo): entraron en el estudio para grabar viejas canciones que solo habían editado antes en algunos directos; hablamos de temas de principios de los 80. Salieron de ahí con cortes que habían encontrado su lugar e intensidad en el contexto moderno, toda una declaración de intenciones para sus alumnos del post-punk, que son muchos.

Wire visitará Barcelona el 22 de julio de 2011 para inundar la sala con sonidos de su presente y de su pasado, de lo que siempre fueron, esa fusión perfecta de las contradicciones: rápidos-lentos, divertidos-amenazantes, suaves-estridentes … WIRE en estado puro.

Betunizer serán los encargados de abrir el concierto.

Está el dicho ése de que los experimentos se hacen con gaseosa, al que es difícil verle la gracia. Los experimentos mejor con keroseno; así, si no te sale, por lo menos petas algo. A ti mismo, incluso.

En sus primeros conciertos, Betunizer eran un experimento que esperaba el asentamiento de la mezcla. Sus miembros, todos con una larga trayectoria en la escena musical valenciana, se tomaban el pulso unos a otros y, sobre todo, le tomaban el pulso al animal al que se habían subido. Procediendo de bandas tan dispares como Zener, Mentat, Estrategia Lo Capto!, La Orquesta del Caballo Ganador, Rastrejo o Balano, estaba claro que el resultado no podía ser una suma de sus partes. Tampoco son ellos muy de matemáticas.

Ahora bien, ha sido su premisa de “¡al lío, chavales!” la que ha hecho que ya no les quepa duda de por qué lado les late el pulso. Se han ido de gira como si lo suyo fuera la migración del ñu, y han traído su groove inefable a pares y dispares, curando sus jamones en todos los secaderos posibles. Y eso es porque son un grupo que cree en una forma de hacer música que es social, que se toca por la gente y para la gente, lo que irrevocablemente lleva al directo. Yo siempre les hablo de ZZ TOP y de un sarao africano, o un gamelan, y es que las referencias en una hoja promocional siempre son “puntos de venta”, pero en este caso son referencias sensoriales: boogie, ritmo imparable, directo, lío. No hace falta así hablar de influencias, porque estas sensaciones son más tangibles que los discos que escuchan.

Como no podría ser de otro modo, han grabado el disco en directo, enchufando sus amplificadores a base de golpes. Nos lo traen fresquísimo como pocos lo hacen. Verdadero boogie cafre y, para qué negarlo, un poco sexy.

 

Wire + Betunizer
22 de julio de 2014
Razzmatazz 2
Puertas: 20:00h
Betunizer: 20:30
Wire: 21:30h
Anticipada 18 euros
Taquilla 20 euros
Tickets: Ticketmaster

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